Friday, March 09, 2007

La historia de la Fundación Margarita Tejada

Cuando nació Mariana yo lloraba cual la loca, lo confieso. No podía entender cómo podría ahora seguir adelante con mi vida, y Dios nos puso un ángel en el camino: la Bel, la mamá de Isabella Springmühl. Entonces entendimos que la llegada de Mariana, aunque dolorosa por nuestra ignorancia y prejuicios, era el inicio de algo lindo. De una transformación más allá de lo racional.
Fue cuando conocí a la Bel Tejada (hermana de Margarita, cuyo nombre lleva la fundación) que comprendí que uno puede hacer del Down lo peor o lo mejor que le ha pasado a uno en la vida. En una entrevista que la Revista Metro le hiciera a la Bel el año pasado, ella comentó: "Después de cada tragedia hay algo bueno que viene con eso, aunque uno en ese momento no lo mire". Margarita la menor de los seis hermanos falleció en un accidente de tránsito. Antes de un año todas sus cuñadas y ella incluida habían tenido nuevos bebés. La última de todos en nacer fue Isabella, que nació con Síndrome de Down. Entonces los abuelos de Isabella decidieron abandonar el luto por su hija y hacer que Margarita fuera recordada a través de alguna forma altruista: decidieron crear la fundación para ayudar a niños con Down. "Mi mundo cambió a raíz de eso. Isabela tuvo que ser operada del corazón a los tres meses de nacida. En Guatemala no había nada ni nadie que ayudara a estos niños."
"Es lo más devastador que me ha ocurrido en la vida", afirma la Bel en la misma entrevista. "Uno pasa esperando nueve meses con mucha ilusión, y al momento de llegar este niño especial, cuando uno lo tiene en sus brazos, es aceptar un duelo, ya que en ese instante uno entierra todo lo que ha estado esperando y empieza un proceso que lo viven todos los miembros de la familia. Lloré amargamente durante tres meses; no quería salir, no quería ver a nadie. Me costó muchísimo. Sin embargo cuando llevamos a Isabella a operarla del corazón, cuando me la quitaron de las manos, comprendí que no podía vivir sin ella. Había llorado tanto que ya era parte de mí. Comprendí lo egoísta que había sido al llorar pensando en ella y en lo que iba a sufrir; pero no era cierto: yo lloraba por mí, porque no era lo que quería. Esta niña es lo más maravilloso; de verdad ha llenado mi vida y la de toda mi familia. Ella ha llegado a tocar, en todos los que están cerca de ella, aquello tan profundo que llenamos con capas de indiferencia."
Gracias Bel, una vez más, por haber estado ahí. Un abrazo.

5 comments:

Jorge said...

Vanessa, este camino de los padres down es como una cadenita muy hermosa, imaginate yo, como te agradezco cada vez que tengo la oportunidad, y como puedo notar en tu articulo, tú se lo agradeces a la Bel y a la Jenny, en más de alguna ocasión tu me recordaste que el dolor "pasa" y que "aparecen angeles" efectivamente yo lo he comprobado, el primero sin darse uno cuenta, es tu propi@ hija@. Saludos.
PD: Mirna quiere saber si recibiste su correo.

Vanessa said...

Justamente así es: es una cadena de milagros, y uno se vuelve un hacedor de ellos, muchas veces sin saberlo. Con el mismo hecho demeterle duro a tu hijo ya lo sos. Platicaba ayer con la Bel, porque la llamé para decirle nuevamente que sus palabras me calan muy hondo, que me dan tanta rabia los papás que dejan a sus hijos Down estar, porque por culpa de ellos la gente cree que los Down no pueden, que son niños retrazados, que no son capaces. Entonces nosotros debemos luchar por romper eso prejuicios. Ya con eso, estás haciendo un milagro para los niños que vienen detrás de tu hijo.

Fijate que no recibí el correo de Mirna... mi correo es handal21@yahoo.com, por cualquier cosa, pero creo que tú ya lo tenés. En todo caso sino, podría escribirme a través del blog. Saludos.

Anonymous said...

Hola Vanessa,
Mi nombre es Hester y también vivo en El Salvador, como Jorge...Bueno, a él lo conoceré, espero, el sábado 24.
La cosa es que en la cadena de correos vi la dirección de la página de Mariana...Y mi chiquita también se llama Mariana. me emociona ver las fotos de tu Mariana, porque me crean la expectativa de cuando la mía esté así...Ahorita estoy enredada con lo de los blogs (primera vez que entro a uno y contesto por uno) Por eso no te mando una foto...Pero mi hija tiene once meses, pero la han operado dos veces (al día siguiente que nació y despues de un mes), por lo que está chiquitita, y estoy esperando que le crezca lo suficiente el pelo para hacerle colitas!!! Y cuando lleguen los dientes también les tomaré muchas fotos.
Pero en la foto de tu Mariana recién levantada, sólo pude pensar en la mía, porque también se despierta de buen humor y es el mmomento de verla apacible...De resto da guerra por muchas! jajajajaja...Tiene un caracter mandonísimo.
En fin es un gustazo ver tu página y ma ha encantado lo que escribiste de Lupita...
Un beso y voy a actualizarme con la tecnología para ver como te mando fotos...O tienes una dirección de correo?
Saludos y un besote para tu Marianita.

nadina said...

La verdad que Mariana y tu familia son una bendición para un montón de gente. EL MUNDO ESTA LLENO DE ANGELES!!!! todos en un momento u otro nos convertimos en uno. comprender esto es una belleza de la vida.
la verdad que tu ejemplo, tu fortaleza, tu lucha es un mensaje maravilloso no solo para aquellos que tienen la dicha de tener su propio angel en casa! lo es también para personas como yo que sin tener hijos encuentro siempre, siempre una enseñanza nueva cada vez que te busco en el blog de Mariana! sin excepción siempre lloro cuando lo leo, porque me parece que la vida está llena de cosas y personas maravillosas y tus mensajes siempre me aterrizan y me hacen apreciar lo hermosa que es la vida y como la actitud hacia esta es la diferencia entre la felicidad y la amargura.

un gran abrazo y que bella está Mariana...cada vez está más grande y más linda!

Vanessa said...

Hola Nadina. Gracias por estar siempre pendiente de nosotros. Fijate que cabal, la gente no es "un ángel" en el sentido propio de la palabra, pero si obra como tal en circunstancias determinadas. Sólo hay que dejarse utilizar. A veces una simple sonrisa, un abrazo, obra maravillas. Ya ves vos que andar abierto a los milagros, hace no sólo que estos ocurran, sino que uno los pueda ver y apreciar. Porque los milagros sí existen.