Sunday, May 11, 2008

La educación especial es una vocación, no un negocio -- por Jennifer Mayorga



Cuando uno se gradúa del colegio y está tan entusiasmado por iniciar la tan ansiada carrera universitaria (que al fin de cuentas es uno de los acontecimientos que van a marcar tu vida profundamente), todos nos morimos de ganas de aprender, explorar, trabajar (la mayoría de las veces sin recibir salario alguno), pero en ese momento eso no importa, porque lo importante es APRENDER lo que, se supone, conciensudamente escogimos para desarrorarnos en ese camino profesional en nuestras vidas. Creo que eso nos pasa a todos los profesionales que nos sentimos satisfechos con nuestro trabajo cotidiano.

No puedo imaginar lo terrible que puede ser ir a trabajar cada día sintiendo que te equivocaste en esa importante selección y peor aún, que por una mala decisión estás arrastrando en tu fracaso a gente que no tiene la culpa de tu cobardía, por no poder iniciar de nuevo un proyecto profesional, y marcar vidas de esta forma. Es una bola de nieve, entienden?

Quise abordar el tema de esta forma porque creo que desde ahí se puede ver una de las varias dificultades que hoy enfrentamos todos los que trabajamos con la educación en Guatemala, y más específicamente en educación especial.


¡¡¡¡No es posible que te gradúes de MAESTRO sin serlo!!!!. MAESTRO. La palabra encierra tanto. Un maestro guía a sus pupilos por las sendas del conocimiento. Y pienso: ¿qué camino viene sin dificultades? Ninguno, ¿cierto?


Ahora que en mi vida se ha presentado la maravillosa oportunidad de ayudar a guiar a las maravillosas personitas que tengo a mi cargo. Es una montaña rusa de emociones, que trato de canalizar de forma ecuanime y acertada, para nunca defraudar la confianza que tantas personas han depositado en mí, y que tanto agradezco.


En este momento la falta de experiencia no es mi problema, por dicha (como decimos los ticos), pero la impotencia te juega una mala pasada de vez en cuando, cuando tratas de trasmitir lo que anteriormente en mi país daba por sentado.


Porque en Costa Rica la educación especial está en un proceso totalmente encaminado. Los niños especiales nacen, se diagnostican, ingresan a centros de educación especial y en su momento, van siendo ubicados en los servicios que les corresponden según su funcionamiento.


Todo está organizado,. Nadie se queja, y los pocos que lo hacen tienen que afrontar, capacitarse y salir adelante, para no perder un trabajo con tantas ventajas como lo es el de la educación en Costa Rica. Trabajo que además der ser bien remunerado, tiene garantías sociales excelentes. ¡¡¡¡Nadie quire entonces perder tales beneficios!!!!


Mi intención es trasmitir un "SI SE PUEDE". Sí se puede enviar a nuestros niños, con necesidades educativas especiales, a los colegios regulares. Claro está que debemos respetar el proceso de integración.


Pero si lo hemos respetado, hemos terabajado en la formación de un ser humano que desde bebé ha tenido que demostrar todas sus capacidades ( injusto, si tomamos en cuenta que la mayoría de nosotros iniciamos a demostrar nuesto potencial hasta muchos años despues), hemos seguido paso a paso el proceso respectivo para llegar a la integración escolar con un chiquito preparado, y de pronto un tercero se atreve a botar de un golpe todo ese esfuerzo, todo ese trabajo, todo ese compromiso de todo un equipo, sólo porque no cree que es posible sacar al niño adelante, es que es realmente decepcionante.


No es posible entonces que un tercero nos quiera meter en la cabeza que todo lo que diaramente vemos en esas caritas es una utopía, un sueño. Y que somos nosotros los equivocados, que debemos cambiar de postura. Pedir por favor que el niño sea admitido a ocupar un asiento en un grupo. Estar a prueba cada día, porque si algo no les gusta del niño, pues se va expulsado. Y yo pregunto: Cómo que lo expulsan???!!!!! porque ??? No es justo!!!! No es posible!! Y el compromiso??? Acaso no se suponía que éramos un equipo???


Me mortifica terriblemente la igorancia, sobre todo porque es voluntaria. La falta de sensibilidad, la falta de vocación. Y si yo me siento así, no puedo ni imaginar lo terrible que ha de ser para los papás de mis bebés, con los que trabajo día con día.


Pero GRACIAS a todos los que luchan, investigan y confían en que debemos luchar, y nunca piensan siquiera en rendirse o ceder a la ignorancia, y menos a la comodidad. Porque no sería justo para esos chiquitines que hoy dependen de nuestras sabias decisiones. ¡No los defraudemos!


Busquemos personas, centros educativos, donde eduquen de verdad y no condicionen a nuestros hijos. Y como papás y profesionales responsables y concientes, estemos siempre dispuestos a reaccionar ante cuarquier adversidad que se presente (porque surguen) y a solucionarla (porque se solucionan).


Alejemonos de los que se llaman a sí mismos "centros educativos", sin serlo. Donde no toleren ni entiendan que puedan aparecer conductas que tengamos que trabajar para eliminarlas. Porque ese es precisamente nuestro trabajo como educadores especiales: solucionar lo que va apareciaendo e ir caminando sin pensar en la posibilidad de desechar. Desechar que? Un ser humano!!!!


Quien de nosotros, en su etapa escolar, no presentó problemas para aprender algo? Algunos mordimos? Jalamos pelo? Fuimos peleoneros?? U otras tantas cosas que hoy nos resultan hasta simpáticas.

Entonces, donde está la diferencia? La NECEDAD, con nuestros alumnos especiales reside acaso en los rasgos físicos?? En el uso de lentes? En la silla de ruedas?? O el aparato para escuchar?? Son esos los motivos que los mantienen fuera del contexto educativo???


Huyamos de los lugares donde nos dicen que no pueden enseñar a nuestros niños, ocultando su incapacidad como centros educativos tras las necesidades especiales de nuestros chiquitos. No consintamos en pagar un colegio donde nos obliguen a llevarlos con maestro sombra para que se encargue del niño el día entero (como si éste no pudiera por él mismo), porque ahí tan sólo nos están vendiendo un asiento dentro de un grupo. Y esa será la silla mas cara de su vida.


Lo importante aquí es creer, creer en esos seres humanos que HOY nos necesitan, pero que, con nuestra ayuda, en el futuro serán la mejor de las compañías.


Pd: En la foto, Mariana en un saltarín. La estática le jugó una mala pasada con su pelo.

5 comments:

Anonymous said...

Vanessa,

Estoy siempre al tanto de este blog y me parece que siempre tiene artículos de interés. Quería contarte que el día de hoy el equipo de fútbol de la AGSD fue coronado campeón a nivel nacional en el campeonato que se llevó a cabo en Cobán. Es una nota que nos emociona ya que nuestros jóvenes están brillando y es un triunfo para todas las personas que luchamos por nuestros chicos con síndrome de Down. Me parece importante compartirte esta noticia. Atentamente, Irene de Salazar. AGSD

Anonymous said...

me encanto leer esta nota en el blog!!! felicitaciones a Jenny porque a sido una excelente educadora de nuestros hijos, y ha permitido que nuestros hijos nos demustren cuan capaces son de aprender tantas cosas!!! Y a ti Vane, felicidades pq este blog cada dia esta mas lindo!!!
un abrazo Francesca

Vanessa Núñez Handal said...

Irene: muchísimas felicitaciones por su logro. Ese tipo de motivaciones y triunfos son importantísimos para nuestras personas con Down, ahí recobran su valía porque se demuestran a ellos mismos que sí pueden. Felicitaciones pues!!!

Hola Francesca. Qué bueno que ya estás devuelta al ruedo y que Esteban ya esté mejor.
Realmente Jenny ha sido improtante en este nuestro camino. Ella, siempre práctica, le hace ver a uno que todo se puede, todo es cosa de querer y estar dispuesto a hacer el esfuerzo.
Gracias por pasar. Un abrazo y a ver qué día nos juntamos a refaccionar otra vez. Besitos a tus hijos.

Anonymous said...

jajajaja, me mató de la risa Mariana con su pelo electrizado!!!

Vanessa Núñez Handal said...

te juro que para morirse de la risa. Lo divertido fue que cuando la bajamos, al tocarla, hasta chispas echó. Pero ella estaba feliz brincando en el saltarín. Saludos,