Tuesday, March 06, 2007

Lupita: una salvadoreña muy trabajadora

El domingo 12 de agosto del 2001 (6 años antes del nacimiento de Mariana) apareció publicado en El Diario de Hoy de El Salvador la historia de Lupita (que se puede leer completa aquí), una joven salvadoreña de hoy 30 años con Síndrome de Down. Jorge me mandó la historia y quedé sorprendida. En la época que ella nació el Down era visto como algo verdaderamente malo (hoy también) y sobre lo cual nada había por hacer. Fue la primera hija de este matrimonio y los médicos les recomendaron tratamientos fuertes que nada garantizaban (me pregunto cuál sería el propósito). Pero los papás de Lupita optaron por otra solución: tratarla como cualquier niño, no esconderla y estimularla. Cuando la mamá volvió a quedar embarazada de su segunda hija el médico les dijo que existían probabilidades de que su nuevo bebé también naciera con Down y agregó: “Cristo sólo cargo una vez la cruz” (Me pregunto cómo un médico puede decir algo así…). Hoy se sabe que las posibilidades de un segundo hijo con Down son exactamente las mismas que con el primero: es decir, las de cualquiera. Y en efecto, la bebé nació sin Down al igual que la siguiente hermana de Lupita.
La mamá de Lupita, que es maestra, la ayudó a que ella pudiera entrar a un colegio normal y estudió bachillerato general. Lupita copiaba dos veces sus lecciones diariamente para no olvidarlas y así, entre fiestas y amigas, se graduó de bachiller. Luego estudió computación y se graduó. A la graduación asistió la entonces primera dama de la República, Elizabeth de Calderón Sol, y se asombró al ver a una niña Down entre los alumnos. Prometió entonces ayudarla. Una semana más tarde el mismo Ministro le ofreció un trabajo en el Ministerio de Salud Pública de El Salvador. Desde entonces trabaja ahí (y trabaja de a de veras controlando los expedientes de la gente que llega a pedir consulta al centro de salud en San Jacinto) y según me contó Krisma Mancía, prima política de Lupita, recientemente la acaban de ascender por su buen desempeño laboral. Lupita afirmó entonces en el reportaje que quería seguir estudiando Administración de Empresas. Ignoro si llevó a cabo sus planes, pero voy a averiguar.
Y el reportaje (que según Krisma me contó ganó un premio importante de periodismo) finaliza con una frase increíble: “Un día Lupita, como muchas personas Down, fue condenada por un doctor a no demostrar sus sentimientos y capacidades. Pero gracias al apoyo de sus padres, la confianza en sí misma y la educación, burló a su destino”. No cabe duda que este reportaje bien se merecía el premio.

2 comments:

Krisma said...

(Para no ser publicado)

Hola Vanessa:

Sólo te escribía para ver si se puede corregir una cosita en el post. Lupita es la segunda hija del matrimonio. La primera es Ingrid y la última es Floren o Florencia, no recuedo bien el nombre. Pero las tres son brillantes. Ahora Lupita es asistente del director de la unidad de salud.

El papá de Lupita, Don Jaime, es el primo del papá de Rafael. Un tipo con el buen humor a flor de piel y la mamá de Lupita, doña Estelita, es un amor.

Espero que pronto los conozcas en persona. Ahorita hablé por teléfono con don Jaime y me dio su correo para que le escribas:

jjolivochoto@hotmail.com


Me contó algo relacionado con una reunión para el 24 de marzo de su grupo de apoyo y otras cosas que no entendí acerca de una convocatoria realizada por Jorge Ramos y tu persona. Creo que es un plan para reunir el grupo de apoyo de guatemala con el de El Salvador para un convivio o algo así. El señor está muy pendiente. También le di la dirección de la página de Marianita. Posiblemente te escriba, pero escribele tu también para que no se pierda el contacto.

Te van a encantar.

Besos.

Vanessa said...

Pues una aclaración necesaria: Lupita es la segunda hija, no la primera, entendí mal del reportaje. Sorry. Por otro lado me han contado que el 24 de marzo habrá una reunión en El Salvador de los papás Down. Ya le preguntaré más datos a Jorge para que los papás down salvadoreños pueden asisitir. Saludos. Vanessa