Sunday, March 25, 2007



Mi amiga Ana Elisa Baratta, que vive en EEUU, me mandó este link. Es la historia, entre otros, de Katie Courtelyou, una joven de 29 años que trabaja en el Community Hospital de Indiana y además es voluntaria den la St. Vincent Down Syndrome clinic.
Me impresionaron mucho sus ideas, porque al igual que pasa con Pablo Pineda, estamos acostumbrados a oir a las personas (parientes, médicos, etc.) hablar de las personas con Down, pero no a oirlas a ellas mismas hablar de su concepción sobre sí mismas y el síndrome.
"Algunos padres (cuyos hijos acaban de ser recientemente diagnosticados con Down) se sienten asustados", dice ella. "Entonces yo les digo que todo está bien, que no tienen que estarlo, porque hay ayuda y apoyo". Ella le aconseja a los papás Down que no consientan a su hijo, que no lo sobreprotejan.
Y es que Katie es fruto de una intervención temprana y sabe de sobra que la base de toda evolución de un niño es que sus papás tengan fe en él y lo dejen experimentar, vivir, equivocarse, enfrentar decisiones solo (Pablo Pineda también lo dice muy reiterativamente).
Katie es famosa y ha dado diversas charlas a nivel nacional. Su historia ha sido publicada además en la "Ubeat Magazine".
"Algunas personas", dice ella, "sienten lástima por nosotros (los Downs) y eso no lo queremos. Lo que nosotros buscamos es que nos acepten. Esa es mi palabra favorita: ACEPTAR".
La mamá de Katie dice que a ella le gustaría cambiar el que la gente se le quede mirando.
Finalmente, Katie dice que si uno es capaz de ver en su interior y creer que puede lograr algo, nada habrá entonces imposible.

4 comments:

Anonymous said...

Hola mi Vanessa ... ¿como va todo? siempre me paso dando una vuelta x aca y estoy casi segura que ya viene el cumpleanios de Mariana ¿cierto? ves como has logrado que se le lleve el diario a la ninia ¡!

Te mando un abrazotototototote y todo mi carinio :)

Claudia Mendez Arriaza

Vanessa said...

Hola Claudina. Qué pasó con el almuerzo pues? Nos dejaste enganchadas!!!

Pues ya el 11 de abril cumple mi gorda 1 añito. En esas ando, en la organizada de la piñata... pero es que vieras cómo me está costando... pero ahí vamos. La verdad merece la pena celebrarse este 1er año de vida de mi Mariana, que bueno, ha tenido de todo un poco. Un abrazo.

sandra aguilar said...

Qué linda historia sobre todo porque demuestra que la mayoría de la gente sigue teniendo una idea equivocada de estas personas especiales, sólo porque son diferentes, y ni al caso, digo, si cada quien contara lo que hace en privado se daría cuenta de que no es tan "normal" como pensaba, a mí eso de "niños normales" no me gusta nada, en especial porque con mi hermano descubrí que eso no existe, hay niños autistas, down, sordos, ciegos, etc, y otros que no, pero eso es todo, y pues obvio a los diferentes se les trata diferente, pero no porque tengan menos capacidad sino sólo porque son diferentes y ya.

Bueno me da gusto que tu Beba ya vaya a celebrar un añote, bien intenso pero también muy enriquecedor para tu familia.

Besos.

Vanessa said...

Es que cabal, el problema no es médico, ni físico, ni educacional, es de tolerancia. Lamentablemente la intolerancia es la madre de muchos males. Si no podés ver lo que hace en la religión, en la política, en las elecciones personales... y estas personas, que son diferentes en su esencia (es decir que no hay forma de obviarlo) descolocan a cualquier "normal". Normal se le llama al que parece ser "como yo", y eso ya lleva implícita una carga tremenda de intolerancia e incomprensión. Gracias por tu visita!